EL PRIMER TORERO MURCIANO

PEDRO DE LA CRUZ “EL MAMÓN”

 

Juanijón picando desde otro hombre, La Lidia 1884

 

Las primeras noticias que disponemos de este primer torero murciano conocido, nos las facilita D. Diego Ruiz Morales en su obra “Documentos histórico-taurinos, exhumados y comentados” donde en su pag. 96, con el título “1750. Pedro de la Cruz. Una carta desconocida de un Lidiador de Feo Apodo” nos informa que son: “… paupérrimas las noticias que sobre este lidiador nos facilita Recortes en su exámen sobre la Tauromaquia en el siglo XVIII; lidiador que ostentó por esas plazas, no sabemos si por subrayar sus éxitos o sus fracasos, el apodo de El Mamón…” afirmando a continuación que de su existencia dan fe en sus escritos tanto Daza, como Moratín.

La carta autógrafa que nuestro torero dirige  al Clavario del Hospital, al parecer el de Valencia, que nos facilita Ruiz Morales,  aunque este término no consta en el documento, “… pero tengo razones –dada la procedencia de la documentación- para estimarlo así”, afirma el Sr. Morales, que en aquella fecha firmaba con el sustantivo de “el Torero”. Literalmente la carta dice lo siguiente:

       “Muy Sºr. mio y mi Dueño, después de desear a V.S. una cumplida salud y que exerzitte lamía en quantto fuere de su serbizio paso adezirle como p.r Cartta que ereziuido de Joseph Ponciano vecino deesa Ziudad, me participa que para el día 27 de Julio sezelebran [sic] las Corridas de toros en esa Ziudad hasta el 29 del prebiniéndome al mismo [sic] tiempo elqueno hago faltta; y respectto de que quando reziuí dha Cartta tenia ya dada palabra al Cau.º Correg.r destta Ziudad para asistir ala fiesta de Toros que en los mismos dias del mes de Julio se hande Correr en ella; Me balgo de la protección y autoridad de V.S. suplicándole sesirua ynteresarse afín de que se suspendan las fiestas de toros Que se han de celebrar enesa Ziu.d para el mes de Agosto pues hasta el dia 24 del metendra V.S. para seruirle, lo que executare gustoso si selogra el que se difieran dhasfiestas para primeros de dho. mes de Agosto, y me llebare hazia alla dos Amigos de especial abilidad, y ottro que rejonea a lo Turco quienes desempeñaran su obligación, a cuio fauor estare Spre. agradecido y mui para servir a V.S. si le mereciere sus preceptos: y estimare infinito meabise V.S. lo que resultase deestami suplica y enel ínterin q.do (quedo) rog.do(rogando) a Dios le g.e m.s a.s Murzia y Junio 25 de 1750.

                                    B. L. m.s de V.S. su mas

                                          Af.to y rend.do ser.r

                      Firma: “Pedro de la Cruz el Torero”                         S.r Calvario.”

 
    Lo más sorprendente e insólito que refleja esta carta, es la pretensión del torero de que se suspendiesen o retrasasen las corridas de toros en Valencia hasta primeros de Agosto, ya que tenía apalabradas varias corridas en Murcia, en el mes de Julio. Todo ello nos demuestra que, en aquellos años, Pedro de la Cruz debió gozar de bastante fama y predicamento, además de tener, presumimos, una poderosa influencia con el Clavario de Valencia, pues de no ser así, se supone que ningún torero de “medio pelo” (dicho con todos los respetos) se atrevería a tamaña insolencia pretensiosa.

     Otro detalle que revela la misiva,  es la posibilidad de que, en aquella fecha, contaría con una especie de cuadrilla propia fija y, sobre todo, la presencia de un personaje que “rejonea a lo Turco”. (1)

A pesar de la importancia de la carta que aporta Ruiz Morales y que, al igual que del resto de los documentos que transcribe en su libro, están extraídos del Archivo Histórico Nacional y merecen todo el crédito debido, no hay que darle mayor importancia a la frase de que: “…son paupérrimas las noticias sobre este lidiador…”, ya que, a pesar de la corta bibliografía taurina que poseo, podemos conocer más datos sobre las andanzas de este peculiar torero murciano. 

    Según la Tauromaquia de Guerrita, parece ser que toreó en Bilbao los días 19, 20 y 21 de Agosto de 1.756 en la Plaza vieja  “…que se convertía al efecto en circo taurino, clavándose fuertes barrotes de hierro en el suelo de trecho en trecho, ligados unos a otros hasta formar un círculo, detrás del que se levantaban, por medio de andamiajes, los tendidos… Entre las más notables corridas celebradas en esta Plaza, figuran las que se efectuaron el citado año de 1.756, con motivo de la apertura de la iglesia de San Nicolás…”

     En la nota al pié de página se cita: “…jugándose 23 toros del campo de Salamanca y Castilla la Nueva, que costaron, puestos en Bilbao, 27.348 reales y las propinas de los vaqueros. La nómina de los lidiadores que en ella tomaron parte es la siguiente:

Picadores.- Juan Amisas y Cristobal Rabisco, a 2.400 reales…4.800.-

Primer torero a pié.- Diego del Alamo…………………………….2.400.-

Segundo  id      id  -PEDRO DE LA CRUZ……………………….1.500.-

Tercero   id       id  -Juan Castell (Castelillo)………………………1.500.-

Vicente Sánchez (Manchego)………………………………………1.200

                                                                          Total…….………13.268.- “    (2) 

     A pesar de esas paupérrimas noticias a que hace referencia Ruiz Morales, sí podemos ampliarlas, aún más, con las que nos aporta un eminente médico-bibliófilo navarro, D. Luis del Campo, extraídas del Archivo Municipal de Pamplona, donde no ha quedado legajo alguno que se haya resistido a sus agudas pesquisas, y, con ello, nos revela las andanzas pamplonicas del torero murciano. 

    Según éste autor, el lunes 20 de junio de 1757, viaja a caballo desde Madrid a Pamplona, en compañía de dos Picadores de vara larga, según una carta, de 22 de junio, del delegado del Ayuntamiento de Pamplona en Madrid, Sr. Mendinueta informando: “…pongo en su noticia como el lunes 20 del presente se pusieron en viaje para esa Pascual Brey y Miguel Ramírez, ambos picadores de vara larga y de la mejor habilidad que hay en los que al presente se hallan en esta Corte, esperando yo dejen a V.S. con el lucimiento que apetece y yo deseo. Tengo manifestado a V.S. van ajustados en los propios términos y circunstancias que los del año anterior, a reserva de que por la misma detención que hagan en esa Ciudad se les ha de considerar a cada uno el peso diario para su gasto. Y a fin de que V.S. se halle enterado del dinero que les he entregado a cuenta, incluyo el recibo adjunto de 23.400 reales y una cuentecita de 16 doblones y medio que he pagado por los cuatro caballos que llevan para torear, cuyas dos partidas componen la cantidad de 53.170 reales de vellón. En compañía de los mismos picadores ha ido Pedro de la Cruz, alias el Mamón…”(3) 

    El Sr. del Campo, al hacer la biografía navarra de nuestro primer torero murciano conocido, dice de Pedro de la Cruz: “Oriundo de Murcia debió de ser célebre en su época, aunque los datos que refieren algunos tratadistas resultan harto confusos”.

    En Pamplona actúa por los sanfermines de 1757, realizando el viaje desde Madrid a caballo en compañía de los picadores Ramírez y Brey. Comunicaba el Sr. Mendinueta, representante del Ayuntamiento de Pamplona en Madrid, entre otras muchas cosas, al Municipio el 22 de junio de tal año: “… ha ido Pedro de la Cruz, alias el mamón, por una carta que parece le ha escrito a este efecto Prudencio García (famoso torero considerado navarro o vasco-navarro, incluso por su contemporáneo Daza, a pesar de ser natural de Logroño), y no habiendo aquí torero de fundamento he tenido por conveniente suspender toda diligencia, bien que espero que si no le impide alguna desgracia, sea bastante a desempeñar con lucimiento la fiesta, haciendo presente a V.S. que yo nada he tratado con él para este viaje, a fin de que por V.S. se le haga la consideración que tuviere por conveniente y merezca su trabajo…”.

      Al parecer le pagaron por su actuación unos emolumentos algo elevados, como se hace constar en el libramiento correspondiente de 1757: “Pagó el Tesorero al Mamón y su compañero, 800 reales”, a pesar de que según se hace constar, por el Ayuntamiento de Pamplona, al delegado en Madrid, Sr. Mendinueta, en carta del 21 de julio de 1757: ”…el famoso Mamón empezó a hacer algo, pero luego le acometió una cojera de miedo que le duró en las dos corridas y no será poco que esté libre de ella a la hora de ésta, con que más sirvió de objeto de risa que de diversión…” a cuya información respondió el Sr. Mendinueta :”…lo que únicamente me causa admiración es lo mal que se ha portado el Mamón, pues es cierto que en cuantas corridas le hemos visto ha sido especialísimo no sólo en el uso de sus bufonadas, sino en la destreza del primor, pero como esta facultad tiene su término, sin duda habrá empezado a declinar”. Se cree que en dicha ocasión pudo realizar la suerte de “montar los toros”.(4) De todo ello se desprende que toreó varios años en Pamplona.

     Otra vez Guerrita, en su Tauromaquia, al biografiar a nuestro torero, dice: “Pedro de la Cruz (el mamón), Matador de toros, que figuró en la segunda mitad del siglo XVIII. Como tercer espada trabajó en la Plaza de Madrid el 18 de Mayo de 1758”.(5)

    Fernández de Moratín lo cita en su célebre “Carta Histórica”, publicada en 1775, y dice que los varilargueros, “…cuando caen del caballo, suelen esperar a los toros a pié, con la garrocha enristrada, y al Mamón le vimos mil veces cogerlos  por la cola y montar en ellos”.(6) 

Con motivo de la coronación de Carlos III, se realizaron en Murcia unas corridas de toros, los días 7, 8 y 9 de noviembre de 1759, en la plaza de toros de Santo Domingo ,en las que destacó el diestro Mamón, un “Hércules domador de monstruos” que se enfrento a diez toros cada tarde, realizando todo tipo de suertes.

    El relato de dichas fiestas que confeccionaron los Comisarios y Diputados de las Fiestas, cuyo ejemplar se encuentra en el Archivo Municipal de Murcia, ponen de manifiesto el predicamento de que gozaba el torero murciano: “Los que debían divertir al pueblo en el desafío de los Toros concurrieron de diversas Ciudades, a causa de estar entredicha la saca de Toreros de Madrid a donde se acudió por habilidades; no obstante el Mamón famoso en el Arte de burlar peligros, Hércules Domador de Monstruos, que desde la cuna se ensayó, por su habilidad, á tener nombre, quiso más disputar en la Plaza de Murcia con el furor de Sierra Morena, qué repetir sus victorias con los Jarameños, a los quales tantas vezes ha vencido en Palestra pública. Halló la destreza buen campo, para acreditar su talento, en los diez fogosos Torbellinos, que cada un día pisaron la arena, tan briosos en la acometida, tan furiosos en el amago, qué cada amago fue una acometida, y cada acometida muchos riesgos“. También nos dan cuenta de que en dichas corridas hubo “Rejoneo a caballo, con vara larga, Dogos, desjarretes cuerpo a cuerpo; y porque nada faltase el Mamón los montaba, hasta hacerlos dispararse de furor:Con esto se dice, fueron los Toros brabos, Etnas, remolinos , fuego, sacrificios de la lealtad; terror de la Plaza , diversión del susto, pero susto del contento“, y ya rayando la hipérbole de la exageración descriptiva nos dicen que fueron los toros “Mugientes Mongibelos, Montañas animadas, Exalaciones intrépidas; Lunados Astros, y quanto hai que decir. El gran prodigio fue, que siendo casi próximo el peligro, estuvo remota toda desgracia, y así quedo la compasión sin empleo; porque la muerte de las fieras, aunque sacaban tal qual ay a tal qual pusilánime de devoción, la dieron todos por muy bien empleada, en obsequio de nuestros amados Reyes“. (7) 

    Un contemporáneo, del Mamón, y poeta murciano, un tanto taurofóbico, Antonio Salván y Lavaña, lo menciona en unas décimas referidas a dicha corrida regia:

Hubo guerra, y hubo pazes,

Entre toros, y Toreros,

Que a las Fieras fueron fieros,

El Mamón y sus Sequaces

Unos, y otros por audaces,

Se acusan de competencias;

Y según las diligencias,

En llamar, y en embestir,

Bien se dexa discurrir

Que no tienen diferencias” (8)

    Pero no olvidemos que el toreo en el siglo XVIII no se parecía en nada al del siglo XIX y mucho menos al toreo actual.

    Por ello, hay que tener presente que, por aquellas calendas, se estilaban las suertes de la lanzada a pié, saltar los toros, tanto al trascurno (incluso practicado por Guerrita, ver La Lidia de 1.890) como de cabeza a cola, manconnarlos, montarlos, picarlos montados sobre otro hombre (reflejado en la tauromaquia de Pepe Hillo) y otras suertes pintorescas hasta finales del s.XIX.

    Los que puedan tener acceso, vean las innumerables imágenes y las diferentes suertes publicadas por “La Lidia” y verán que el torero murciano no era un torero ni raro, ni diferente a los de su época.

     Por tanto, lo que pueda parecer y deducirse del final de la carta pamplonica, el torero murciano, para mí y espero que para la mayoría de los aficionados, no fue un torero ni bufo ni esperpéntico, si no que se ajustó a los cánones de la época y respondió a los gustos que aquel público demandaba. Por tanto “ningún demérito” para D. Pedro de la Cruz “El Torero” ó “El Mamón”, como quisiera o quisiesen llamarle. Por ello todos los respetos, no solo para este torero, sino para todos los toreros de todas las época; y  como decimos los taurinos: “un respeto para todos los que se visten de luces”.  

                                                                                       Plácido González.

 BIBLIOGRAFÍA

(1).- Diego Ruiz Morales, “Documentos histórico taurinos” pag. 97.- La carta se encuentra en el Archivo Histórico Nacional. Diversos. Fiestas públicas. Legajo 1. Autógrafos de toreros. Número 5

(2).- “La Tauromaquia” de Guerrita, tomo II, pag. 645

(3).- Luis del Campo.- “Pamplona y Toros, siglo XVIII”, pag. 261

(4).- Luis del Campo, “Pamplona y Toros, siglo XVIII”, pag. 271

(5).- “La Tauromaquia” de Guerrita, tomo II, pag. 1101

(6).- Nicolás Fernández Moratín, “Carta Histórica, al Príncipe de Pignatelli”, Edicciones de La Fiesta Brava, MCMXXIX, pag. 29

(7) Relato de los Comisarios y Dioputados de las Fiestas cuyo título es: “Triunfo/ de la fidelidad murciana en los/ siete días que dedicó a la festiva, plau/ sible proclamación por Rey de España de/ Don Carlos III…”, Archivo municipal de Murcia

(8) Juan Barceló Jiménez, “Los Toros, el periodismo y la literatura en Murcia”, pag.83

PEDRO DE LA CRUZ "EL MAMÓN"     Las primeras noticias que disponemos de este primer torero murciano conocido, nos las facilita D. Diego Ruiz Morales en su obra “Documentos histórico-taurinos, exhumados y comentados” donde en su pag.…

Calificación del Artículo

CONTENIDO
INTERÉS
REDACCIÓN
ACTUALIDAD

Total

La opinion de nuestros usuarios es muy importante para losmitosdeltoro.com. Por favor, califique este artículo y si quiere deje sus comentarios. Gracias por colaborar con losmitosdeltoro.com

User Rating: Be the first one !
79

...también le puede interesar:

Paseillo, de Lake Price

Personajes secundarios en la Corrida de Toros

Cuando una persona acude a una Plaza de Toros a presenciar una corrida, sea aficionado o simple espectador, el primer acto formal que presencia, aparte del bullicio bullanguero y colorista de los tendidos, es el conocido con el nombre de “despejo de Plaza”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *